viernes, 15 de noviembre de 2019

Anunciando un nuevo libro/ Announcing a New Book

Me da mucho gusto compartir la portada de este lindo libro. Con ilustraciones de Cecilia Varela y publicado por Reycraft Books de Estados Unidos, cuenta la historia de Mariana, su primer día de clases y una cajita muy especial que le regalan sus papás. Estará disponible en la primavera de 2020.


I'm very thrilled to share the cover of this lovely book. With illustrations by Cecilia Varela and published by Reycraft Books of the USA, it's about Mariana's first day in school and a very special box her parents give her. It will be available in Spring 2020.

lunes, 28 de octubre de 2019

Quince excusas para no comprar libros para niños


Quince excusas para no comprar libros para niños
Por Judy Goldman
Cuando se acude a ferias de libros, uno, como autor, entra en contacto con padres de familia. Después de varios años de observar su comportamiento y actitud hacia los libros, me he dado cuenta de que, aunque hay papás de todo tipo, algunos se pueden reunir en grupos (unos grandes y otros pequeños) con características más o menos similares. Estos son algunos de los que he observado a través de los años.
Hay padres que llegan solos (sin sus hijos), se acercan a los estantes, con cariño toman los libros infantiles entre las manos, los hojean y, después de pensar un poco, deciden cuál o cuáles van a comprar. Una vez que se alejan, a veces me quedo con la sensación de que adquieren los libros para ellos mismos y me pregunto si se los prestarán a sus hijos.
Esto produce adultos contentos que, a veces, y por el qué dirán, leen estos libros a hurtadillas de otros adultos. Me divierte imaginar que sus hijos, de manera sigilosa, los extraen de los  estantes sin que sus padres los vean y, debajo de las mantas, los leen linterna en mano.
Hay otros que escogen los libros que ellos creen que los pequeños deben leer, imponiendo su selección y en ocasiones llegando a discutir acaloradamente con ellos: ––No, hija, ese libro tiene demasiados dibujos. Tú ya eres grande, tienes seis años y debes leer algo con puras letras. Sí, ya sé que ese te gusta más pero mira, aquí está uno muy gordo, muy barato y te va a durar más. Y no me importa que llores porque este es el que vamos a comprar.
Esto generalmente produce niños reacios a la lectura así como libros no leídos y abandonados en algún oscuro rincón de la casa.
Hay otros padres que permiten que sus hijos escojan libremente lo que quieren comprar, guiándolos con la ayuda de un asesor o promotor, para así hacer una selección adecuada, una que toma en cuenta la edad, la madurez y los gustos del lector: ––¿Hijo, ese cuento es el que quieres? Se ve maravilloso, claro que te lo compro. ¿Ya escogiste otro? Ándale, ve a escoger más para que te lleves dos o tres.
Esto, felizmente, produce buenos lectores, que se meten de lleno en las historias, y estantes de muchos libros tanto de narrativa como de divulgación.
Luego hay gente de escasos recursos que, convencidos de los beneficios de la lectura y amantes de los libros, ahorran dinero poco a poco para que, el día que visiten una feria del libro o una librería, puedan comprar siquiera un libro muy bien escogido para sus hijos.
Esto produce lectores contentos que atesoran los libros. Aunque sean pocos, han sido cuidadosamente seleccionados y viven en un lugar privilegiado de la casa. Han sido leídos montones de veces, amados y compartidos entre toda la familia.
Y después están aquellos que ven a los libros de narrativa como cosas raras, especies de animales misteriosos, que no saben a cierta ciencia para qué sirven.
Durante varios años he coleccionado algunos de los pretextos que dan estos últimos, los que ni por equivocación compran un libro de ficción. Entre los más comunes y sin un orden especial, están los siguientes:
1.     Cuestan muy caro.
2.     Para qué quiero que se divierta mi hijo… mejor que lea un libro informativo para que, de paso, aprenda algo.
3.     Leer es perder el tiempo.
4.     Prefiero comprarle un juguete, aunque sea mucho más caro, porque siquiera lo usa más.
5.     No le gusta leer. Una vez le compré un libro que a mí me gusto y a ella no. Lo dejó botado por ahí y tuve que forzarla a leerlo. Por eso ya no le compro libros.
6.     Puede aprender cosas que a mí no me convienen.
7.     Se divierte igual viendo la televisión, la tableta o el celular y no me cuesta nada.
8.     No tengo lugar para guardarlos en la casa. Además, se llenan de polvo y hay que limpiarlos.
9.     Los libros se rompen, se desgastan y se deshojan.
10.  ¿Un libro sin texto? ¿Para qué? No voy a comprar un libro de puros dibujitos y sin palabras.
11.  Si lee mucho, no juega con sus amigos.
12.  Se les acaban los ojos de tanto leer. ¡Imagínese! Tendría que comprarle anteojos…
13.  Cuando tenía un año le compré uno de esos libros pop-up y lo rompió en dos minutos. Por eso, aunque ya pasaron muchos años, temo que vaya a hacer lo mismo.
14.  ¡Uuuuy! Si viera cuántos clásicos le he comprado, de esos que yo tuve que leer en la escuela cuando era niña, y ni siquiera los quiso abrir. Más bien los usó para jugar. Ya sabe, construía torres y después los tiraba a pelotazos. ¿Para qué gasto comprando libros nuevos si estoy seguro que no los va a leer?
15.  ¿Para qué? Yo no leo y de todos modos me gano la vida.
Usted, ¿qué tipo de padre es?

viernes, 17 de mayo de 2019

¡Libro nuevo! New book!

Ya sé que no escribo aquí seguido, es más, lo hago muy poco por falta de tiempo, pero aun así me gusta compartir las buenas noticias. ¡Esta es la portada de mi libro nuevo! Publicado por Ediciones Castillo de México e ilustrado por Israel Barrón (este es el tercer libro en el que trabajamos juntos), narra la historia de Marco y su tía Neli a traves de cinco cuentos y varias ciudades y pueblos del país. Entre sus aventuras, hay un encuentro con un pirata, un misterio en una catedral, una lucha por la libertad y mucha diversión. Todavía no está en librerías pero, cuando lo esté, les avisaré. Incluyo las portadas de los otros libros que tengo en Castillo.

I know I don't write here often, in fact, I do it rarely due to a lack of time but, even so, I like to share good news. This is the cover of my new book! Published by Ediciones Castillo of Mexico and illustrated by Israel Barrón (we've done three books together), it has five stories about Marco and his aunt Neli and their travels to several cities and towns in Mexico. Among their adventures there is an encounter with a pirate, a mystery in a cathedral, a fight for liberty, and lots of fun. Once it's available in bookstores I'll let everyone know. I'm including the covers of the other two books I have with Castillo.



martes, 22 de mayo de 2018

Presenting Terry the Trouble Bunny!/¡Presentando a Terry the Trouble Bunny!

Meet Terry the Trouble Bunny! 

Terry is a lovable scamp who has a huge imagination that always gets her into trouble. 
Will her imagination help her get out of trouble?

Download the stories, in English, into your smartphone and enjoy reading them, telling them in your own words, letting your little ones continue them or make up another ending. The stories also include tips for getting your kids hooked on reading so that a life-long love of books is the result. You can read the stories anyplace and your children will not be bored. Perfect for kids two to four, they can also be enjoyed by older readers as well as grownups. And, if your kids are learning English, they're great for picking up vocabulary while they're having fun.

Illustrated by Rubí Juárez and produced by Little Lights Studio GmbH of Vienna, Austria, you can get the first story for free and the other four tales for $1.99 US dollars. The app is only available in the app store for iOS devices.

https://getbedtimestories.com/

https://getbedtimestories.com/library/terry-the-trouble-bunny/

And, for tips on getting your kids hooked on reading and articles about, for instance, the importance of bedtime storytelling and interviews with the authors of the different story series available, go to https://getbedtimestories.com/blog/



¡Presentando a Terry the Trouble Bunny!

Terry es una adorable conejita que tiene una gran imaginación que siempre la mete en problemas. ¿Le ayudará a arreglar esos problemas?

Baja los cuentos, en inglés, a tu teléfono smartphone y diviértete leyéndolos, contándolos en tus propias palabras, permitiendo que tus chiquitos inventen lo que sucede después u otro final.  Los cuentos también incluyen tips para que tus hijos se enganchen con la lectura, logrando un amor hacia los libros que durará por siempre. Puedes leer los cuentos en cualquier lugar y tus chiquillos nunca estarán aburridos. Perfecto para pequeños de dos a cuatro años, también los pueden disfrutar lectores mayores y adultos. Y, si tus hijos están aprendiendo inglés, son geniales para que se diviertan mientras adquieren vocabulario.

Ilustrado por Rubí Juárez y producidos por Little Lights Studio GmbH de Viena, Austria, puedes conseguir el primer cuento gratuitamente y los otro cuatro cuentos por $1.99 dólares de Estados Unidos. El app sólo esta diponible en la app store y para dispositivos iOS.

https://getbedtimestories.com/

https://getbedtimestories.com/library/terry-the-trouble-bunny/

Y para consejos de cómo enganchar a tus hijos con la lectura y los libros y artículos sobre, por ejemplo, la importancia de la hora del cuento antes de dormir así como entrevistas con los autores de las diferentes series de cuentos, visita: https://getbedtimestories.com/blog/

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Felicitaciones/Holiday Greetings

Un breve mensaje para felicitar a todos en esta temporada navideña y que el año entrante sea uno lleno de salud, felicidad y, ¡muchos, muchos libros!

A brief message to wish everyone a very happy holiday season and may the coming year be one of health, happiness, and lots and lots of books!

viernes, 3 de noviembre de 2017

¡Libros nuevos!/New books!

Un gran saludo a todos. Tengo el placer de anunciar la aparición de cuatro libros nuevos en este 2017. 
Estas son las portadas. Las almas de la fiesta y otros cuentos de Día de Muertos, Cuentos mayas Ludmila y Wilberto se presentarán durante la 37 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) en la Ciudad de México y De patas, plumas y pelos estará a la venta en el stand de Porrúa durante dicha feria. Todos estarán a la venta en la FIL Guadalajara.

Datos de las presentaciones:

Ludmila y Wilberto se presenta el  sábado, 18 de noviembre, a las 10 de la mañana. Estará conmigo Juan José Colsa, el ilustrador, y un cuentacuentos. Será en el Cuentródomo principal.

Las almas de la fiesta se presenta el 19 de noviembre en un taller a las 2 PM. Estará Israel Barrón, el ilustrador, conmigo. Será en el área de talleres.

Cuentos mayas se presentará el domingo, 19 de noviembre, a las 3 PM, en el pabellón Cuentos sin fin. Estará conmigo Ángel Campos, el ilustrador.

¡Están todos invitados! Chequen la cartelera por si hay algún cambio.

A big hello to everyone. I'm very pleased to announce that four new books are out this 2017. These are the covers. Las almas de la fiesta y otros cuentos de Día de Muertos, Cuentos mayas and Ludmila y Wilberto will be presented during the 37th International Children's Book Fair (FILIJ) in Mexico City and  De patas, plumas y pelos will be available in the Porrúa stand during the fair. They will also be available during the International Book Fair (FIL) in Guadalajara.

Dates of the presentations: 

Ludmila y Wilberto will be presented on Saturday, the 18th of November, at 10 AM. Juan José Colsa, the illustrator, will be with me as well as a storyteller. It will be held in the Cuentódromo Principal area. 

Las almas de la fiesta will be presented in a workshop for kids at 12 PM. Israel Barrón, the illustrator, will be with me. It will take place in the workshop area. 

Cuentos mayas will be launched on Sunday, November 19th , at 3 PM in the Cuentos sin fin pavilion. Ángel Campos, the illustrator, will be with me.

Everyone is invited! Just check the fair schedule just in case there are last minute changes.





miércoles, 8 de junio de 2016

El uso de los mexicanismos en la literatura, artículo de María de Lourdes Victoria

Le damos las gracias a María de Lourdes Victoria por el permiso de usar este artículo que salió publicado en el número 39 de La cometa, el boletín electrónico en español de la Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI)

¿Y ahora qué hago con los mexicanismos?

La escritora María Victoria ha publicado varias novelas y cuentos breves y ahora está trabajando en una serie de cuentos infantiles sobre México. Su interés por escribir para niños y jóvenes hizo que se afiliara a SCBWI hace varios años. Aquí ofrece su particular postura ante el dilema de la elección de cierto vocabulario en español, para que los libros alcancen de manera mayoritaria a los lectores de habla hispana, respetando la riqueza y diversidad de cada cultura.

"María, quítale los mexicanismos a tu novela, de otra forma aquí en España nadie te va a publicar”. Así decía el e-mail de mi agente literaria de Barcelona cuya labor, por ese entonces, era encontrarle un editor a mi segunda novela Más allá de la justicia.
Eran las cinco de la mañana y apenas me sentaba a escribir y a saborear mi primera taza de café. A esas horas insólitas de la madrugada suele visitarme mi comadre, la Musa. Mis amaneceres siempre han sido de ella. Ese día me levanté inspirada, ansiosa por continuar mi tercera novela La Casa de los Secretos – una historia de amor durante el siglo XIX. Lo último que se me antojaba era tener que pensar en aquella otra novela, la ya parida, la que tan pronto mandé a mi agente sepulté en campo santo del olvido. Pero ahora ahí estaba ella, reviviéndola con esa correspondencia que además, no entendí. ¿Qué querría decir? ¿Que hiciera yo qué???
Me quité los lentes, los limpié con la manga de mi bata, y repasé esa palabra tan peculiar: mexicanismos. El café de pronto me supo ácido. ¿Se estaría refiriendo a las majaderías de mi protagonista, Sofía, la abogada mexicana? ¡Pero si no puede hablar de otra manera! pensé, defendiéndome. Sofía es de Boca del Río, pueblo de pescadores donde las groserías son el sazón de la lengua. Quitarlas de la narración sería como guisar frijoles sin epazote. O como freír una tortilla sin patatas – para que mi agente me entendiera. Pero quizás eso no era lo que me estaba pidiendo.
Quizás el problema eran los dichos rancheros que a propósito había salpicado en el diálogo, para recalcar el punto de mi orador, y de paso, honrar a mi patria. Y eso…diríamos que es parte de mi estilo narrativo. Algo que nadie le reclama a los grandes, sean de Colombia o de China. Pero claro, yo no soy de las grandes y ahí estaba la prueba. Según mi agente, nadie en la Madre Patria apostaría por mi novela por aquello de los mexicanismos.
Se me subió el indio. Es decir: me enojé. Nunca antes había recibido comentario parecido, ni de mis lectores, ni del sinnúmero de editores (de todas nacionalidades) que han revisado mi trabajo. Pero además, si era cierto que los mentados “mexicanismos” fueran tanto problema, entonces, quería yo saber ¿cómo era que aquél mismo texto había quedado en tercer lugar del Premio Planeta de Novela? Habían competido un total de 509 novelas al galardón mejor dotado de las letras españolas, y 85 de ellas venían de Latinoamérica: 25 de Argentina, 18 de Perú, 16 de México, 12 de Chile, 9 de Venezuela, 8 de Colombia, 5 de Bolivia, 4 de Costa Rica, 3 de Uruguay, 2 de Cuba, 2 de Puerto Rico, 2 de Ecuador, 1 de Paraguay y 1 de Guatemala. El resto provenían de España. El primero y el segundo lugar lo habían ganado dos españoles, pero atrás de ellos, en tercer lugar (o la última que eliminaron) estaba Más allá de la justicia. Con todo y sus mexicanismos.
Me dirigí a la cocina cavilando el asunto. Me serví otra taza de café y salí a la terraza a consultar con la Luna, siempre serena. Suele aplacar mis humores. No tenía por qué enrollarme en mi bandera mexicana y revivir la conquista, razoné. Mucho menos cuando el consejo venía de mi agente quien, sin duda, quería lo mejor para ambas: publicar la novela.
Decidí ignorar el correo. Regresé al escritorio, encendí mis velitas aromáticas, subí la música de inspiración, y comencé una vez más a acariciar las teclas, tratando de seducir a la Musa. Pero no. No hubo manera de retroceder al año 1847, a la antigua ciudad de Oaxaca, donde acontece la trama. La palabra mexicanismo brincaba entre los párrafos, picoteando a mi comadre quien finalmente se hartó y se largó a ayudar a otro escritor en alguna otra parte del mundo. Quizás a Bolivia. O quizás, por pura venganza, a Barcelona.
Le escribí a mi agente pidiendo una aclaración. La respuesta no se hizo esperar:
“…la novela no debe sonar tan mexicana. ¿Me explico? Has de optar por un español lo más neutro posible … la historia es la que es, pero el tema del lenguaje es BIEN importante…ha de poder leer (la novela) cualquier hispano y no saber, al leerte, de dónde procedes. Luego ya lo verá en tu bio… Sé que te encomiendo una tarea titánica, María, y que tal vez te convendría tener a un filólogo que haya hecho Hispánicas para ayudarte en la tarea de buscar vocablos que funcionen en la mayoría de países de lengua hispana…Si quieres, lee La Isla de los Amores Infinitos de Daína Chaviano. Ella es cubana, pero su lenguaje aquí no despertó ningún desconcierto.”

Desconcierto.
Lo confieso. La desconcertada con semejante respuesta fui yo. Y ahora sí no hubo luna que me bajara al indio. Pobre Daína, pensé. Ya la veía yo, borrando obedientemente los cubanismos de su novela, sólo para complacer a su editor. De tal manera que su personaje que antes “jodía” ahora “molestaba”, y la chica que antes era un “bacalao” ahora era una “flaca”, y aquél niño que “montaba guaguas” ahora “andaba en autobús”. ¡La tragedia! La novela que yo definitivamente quería leer, y que todavía quiero leer, es la versión “a la cubana”, aquella narración deliciosa que me acerca a su autora y amplía mi lengua. Sí. Esa lengua que también es mía y que, dependiendo de quién la mastique, sabe bailar danzón, cumbia, merengue y salsa además de flamenco. Me imagino que la pobre Daína tampoco es de las grandes, porque si lo fuera, como Borges, por ejemplo, o como García Márquez, el editor se hubiera tenido que tragar un pincho de argentinismos y de colombianismos con su corto de café. Sobre todo si hablamos de Gabo, en paz descanse.
Esto es lo que nos platica Eloi Jáuregui al respecto, en su artículo en la revista Crónica Viva:
“Cuando García Márquez escribió en la segunda edición de su novela ‘La Mala hora’ en 1967, en el prólogo se leía esta verdad que daba vergüenza ajena: La primera vez que se publicó esta obra, en 1962, un corrector de pruebas se permitió cambiar ciertos términos y almidonar el estilo, en nombre de la pureza del lenguaje. En esta ocasión, a su vez, yo el autor, me he permitido restituir las incorrecciones idiomáticas y las barbaridades estilísticas, en nombre de mi soberana y arbitraria voluntad”.

¡En nombre de mi soberana y arbitraria voluntad!
O sea, y dicho a la mexicana : A la porra con los convencionalismos.
¡Qué ganas de hablar con mi autor favorito y platicar sobre el tema! Qué delicia sería poder preguntarle más sobre esas “instrucciones disciplinarias del idioma” que como bien dice Jáuregui “son entendidas por García Márquez como una matriz carcelaria que pretende aprisionar y estigmatizar ciertas manifestaciones culturales, las que han sido rechazadas por el ‘establishment’ burgués vigente, en nombre del ‘buen gusto’ y de una pretendida defensa del patrón de civilización imperante…”
Todo esto me recordó a ciertos personajes entrañables en la literatura infantil, como Mafalda. Imagínense que le hubieran pedido a Quino (Joaquín Salvador Lavado) que “neutralizara” el español de la Mafalda y quitara los argentinismos. ¡Ay! Eso sí que sería un pecado… Y me pregunto, con esa la convocatoria de escribir y publicar literatura infantil que refleje diversidad ¿qué se supone que debemos hacer los escritores con el lenguaje de nuestros pequeños protagonistas? ¿O acaso queremos agrupar a todos los hispanoparlantes e ignorar la diversidad dentro de nuestras propias culturas?
Por desgracia, aquella mañana no hubo posibilidad de hablar con Gabo sobre el tema. Mi única consejera fue la Luna.
Y así, bajo el amparo de su plateada cobija, tuve que decidir solita si podía darme el lujo de mandar a la porra a mi agente…
No les digo lo que finalmente decidí, mis queridos lectores. Sospecho que lo adivinarán cuando lean la novela. Pero les cuento que La Casa de los Secretos será publicada por Planeta en julio, con todos sus mexicanismos. Que son hartos. Pero eso sí, con un glosario de dos páginas.

martes, 31 de mayo de 2016

¡Presentación!/Presentation!

¡Presentación! ¡Presentación! Este domingo, 6 de junio, estaré presentando Quiero una mascota, libro álbum ilustrado por Enrique Torralba y publicado por Pearson. La cita es en la librería Porrúa Chapultepec, enfrente del Museo de Antropología, a las 2 de la tarde. Después, el sábado, 25 de marzo, se presentará en la Librería Gandhi Palmas a las 5 de la tarde.  Acompáñenos a disfrutar de este libro lleno de números, animales y fantasía.

Book presentation! Book presentation! This Sunday, June 6, I'll be presenting Quiero una mascota, picture book illustrated by Enrique Torralba and published by Pearson. It will take place in  Librería Porrúa Chapultepec, in front of the Museum of Anthropology, at 2 PM. Later, on Saturday, March 25, I'll be presenting it in Librería Gandhi Palmas at 5 PM. Join us and enjoy this book filled with numbers, animals and fantasy.

lunes, 23 de mayo de 2016

Entrevista con Leylha Ahuile/Interview with Leylha Ahuile

Después de varios meses de mucha actividad, viajes y la vida y sus placeres y dificultades, regreso al blog y una de mis intensiones es alimentarlo de manera más frecuente.
Por eso, incluyo una entrevista que salió en el número 39 de La cometa, boletín en español que pertenece a la Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI) de los Estados Unidos. Sale cada cuatro meses y es el trabajo de Malena F. Alzú, varias personas que comparten sus experiencias y opiniones sobre el quehacer de la literatura infantil y juvenil, y yo.
La entrevista fue hecha a una mujer muy activa en la cuestión de la promoción de la literatura en español y/o bilingüe incluyendo los que son para niños y adolescentes. 
Se llama Leylha Ahuile.
Leylha Ahuile es originalmente de Chile, creció en Chicago y ahora vive en Los Ángeles. Se ha desempeñado hace tiempo en el campo de la literatura pues ha sido empresaria, editora, autora y fundadora de PromoLatino y TintaFresca, la revista digital sobre literatura en español. Su filosofía es que hay que amar lo que haces y, si no es así, hay que cambiar las metas. Es una apasionada de lo que hace, especialmente en lo que refiere a los libros.
La cometa (LC): Leylha, antes que nada, muchas gracias por darnos esta entrevista. Estamos seguros de que a nuestros lectores les va a encantar. Cuéntanos algo sobre tu trayectoria en el mundo de los libros.
Leylha Ahuile (LA): Gracias a ustedes por vuestro interés. Hace más de 20 años comencé en el área de ventas de libros de texto al mercado escolar para la editorial Santillana. Dado que Santillana también publicaba libros de literatura, los ofrecíamos como productos suplementarios a los libros de texto. Como encontraba los libros de literatura mucho más entretenidos que los de texto, me lo pasaba inventando actividades para presentarle a los maestros. Luego asumí el cargo de vice presidenta y directora editorial de obra general en Santillana. Durante mi tiempo en la editorial me di cuenta que aún faltaba mucho para que la industria del libro en español llegara al nivel de la industria en inglés. No me refiero a calidad de los libros sino a la maquinaria necesaria para que un libro llegue a las manos de un lector: canales de distribución, puntos de ventas, medios que hablaran sobre libros, etc. Todo eso me llevó a formar mi propia empresa, PromoLatino.
El resto de la entrevista se puede leer en:
http://spain.scbwi.org/?p=1852

After a few months or much activity, trips, and life and its pleasures and difficulties, I come back to my blog and one of my intentions is to feed it more frecuently.
This is why I'm sharing an interview that was published in number 39 of La cometa, the Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI) electronic bulletin in Spanish. It comes out every four months and is the collaborative work of Malena F. Alzú, various people who contribute articles and opinion pieces, and myself.
The interview is of a very active woman focused on the promotion of books of Latino interest, among them those for young readers, either in Spanish or bilingual.
Her name is Leylha Ahuile.
If you care to read it in Spanish, here is a link:
http://spain.scbwi.org/?p=1852

jueves, 7 de enero de 2016

¡Vuela La cometa 38!/La cometa 38 is flying!

El número 38 de La cometa ya está disponible en http://eepurl.com/bL3_jH
Boletín electrónico en español de la Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI, www.scbwi.org), es gratuito y está repleto de información para gente involucrada en todo lo que tiene que ver con la literatura infantil y juvenil. Hasta abajo del boletín aparece el link para suscribirse.
Esta vez, hay tres entrevistas muy buenas: una con la agente Adriana Domínguez, otras con Edna Iturralde, renombrada autora ecuatoriana, y con la Dra. Laura Guerrero, investigadora mexicana que se dedica a ahondar en temas de la LIJ. Asimismo, hay, entre otras, noticias, artículos de opinión e información sobre eventos y congresos que se llevarán a cabo este año.

Number 38 of la cometa is already available at http://eepurl.com/bL3_jH
Electronic bulletin in Spanish of the Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI, www.scbwi.org), it is free and is full of information of interest to people involved in the field of books for children and young adults. At the end of the bulletin there is a place where you can sign up for it.
This time there are three interesting interviews: one with agent Adriana Domínguez, another with Edna Iturralde, renowned author from Ecuador, and with Dr. Laura Guerrero, Mexican investigator who is dedicated to delving into children and young adult books. There are also, among others, articles, news, op eds, and information about events and conferences that will be held this year.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Kopecks for Blintzes ya a la venta/Kopecks for Blintzes already for sale

The good news is that Kopecks for Blintzes is now on sale at Amazon: http://www.amazon.com/Kopecks-Blintzes-Judy-G…/…/ref=sr_1_1…

La buena noticia es que Kopecks for Blintzes ya está a la venta en Amazon.

viernes, 11 de diciembre de 2015

SCBWI Book Launch Party/SCBWI Fiesta de lanzamiento de libro

La SCBWI, Society of Children's Book Writers and Illustrators, ha diseñado una forma genial de hacer una lanzamiento de libros nuevos en su página. Ayer subí la información de uno de mis libros nuevos. Se llama Kopecks for Blintzes, lo ilustró Susan Batori y lo publica Kar-Ben, parte del grupo Lerner Publications. Ojalá pasen a la fiesta de mi libro y se queden un rato. Pueden buscarlo en http://www.scbwi.org/display-book-launch-party/?id=370155 y dénle un like si les gusta. El libro estará a la venta, a través de la página de la editorial, a partir del 1 de enero. También pueden visitar las otras fiestas de lanzamiento ya que andan por ahí. Se acerca Navidad y un libro (¡o varios!) es el mejor regalo..


The SCBWI, the Society of Children's Book Writers and Illustrators, has come up with a fabulous way of doing a virtual book launch through its webpage. Yesterday I uploaded the information of one of my new books. It's called Kopecks for Blintzes, it was ilustratged by Susan Batori, and published by Kar-Ben, part of the Lerner Publications Group. Come by and stay a while in my party! You can find it at http://www.scbwi.org/display-book-launch-party/?id=370155 and give it a like if you like it. The book will be on sale as of January 1 in the publishers's website. You can also visit the other book launch parties while you're at it. Christmas is right around the corner and a book (or several!) is the best gift.

miércoles, 7 de octubre de 2015

La Universidad Iberoamericana lanza su revista electrónica dedicada al estudio de la literatura infantil y juvenil contemporanea/ The Universidad Iberoamericana releases its electronic bulletin dedicated to the study of contemporary books for young readers

La Universidad Iberoamericana lanza su revista electrónica dedicada a la literatura infantil y juvenil. La pueden leer en http://issuu.com/lijibero/docs/lij_ibero_0. En ella hay reseñas, articulos académicos y uno mio que no es tan académico: Los cuatro elementos: Un acercamiento a la creación del libro álbum. También hay artículos escritos por Laura Guerrero, Evelyn Arizpe, Arnulfo Uriel de Santiago y Daniella Blejer, entro otros.

The Universidad Iberoamericana launches its electronic bulletin dedicated to children's literature. You can read it at http://issuu.com/lijibero/docs/lij_ibero_0. It has reviews, academic articles and one of mine, which is not too academic. It's called Los cuatro elementos: Un acercamiento a la creación del libro álbum (The Four Elements: An Approach to the Creation of the Picture Book). There are also articles written by Laura Guerrero, Evelyn Arizpe, Arnulfo de Santiago and Daniella Blejer, among others.

lunes, 21 de septiembre de 2015

La cometa, boletín electrónico en español sobre LIJ/La cometa, Electronic bulletin in Spanish about books for kids

Si te quieres suscribir a La cometa, boletín del SCBWI en español sobre Literatura Infantil y Juvenil:
If you want to suscribe to receive La cometa, the Spanish-Language bulletin of the SCBWI:

lunes, 27 de abril de 2015

La tenue linea entre seleccionar y censurar/The Fine Line Between Selecting and Censoring

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La tenue línea entre seleccionar y censurar

Por Judy Goldman



El tema de la censura de los libros para niños y jóvenes es, sin duda, polémico. ¿Se debe o no se debe prohibir la lectura de algún libro? En ese caso, ¿quién tiene el derecho de hacerlo y quién no?

Cuando se habla de literatura infantil hay, por lo general, dos posturas. Una que la rechaza completamente pues cree que a los niños y jóvenes hay que exponerlos a una gran variedad de información para enseñarles a ser abiertos, imaginativos, respetuosos y críticos; y otra que está a favor de ella pues opina que los pequeños y no tan pequeños hay que protegerlos de las cosas “malas” de la vida según su particular criterio.

En Estados Unidos, donde existen muchas denuncias y casos documentados (a diferencia de México), la censura de libros para niños puede venir de cualquier posición dentro de un amplio espectro social y político, pero generalmente se debe a puntos de vista de la extrema derecha, donde es considerado ofensivo el material que va en contra de valores morales y religiosos; o de grupos liberales de izquierda, que buscan retirar o limitar el acceso a libros donde hay estereotipos sexuales y raciales que mantienen viva la intolerancia, pero haciéndolo de una manera tajante, sin explicaciones y, en ocasiones, sin tomar en cuenta la realidad social que, aunque no se justificaba, se vivía en la época en que se escribieron muchos libros considerados como clásicos. Esto, por ejemplo, es lo que pasa con Las aventuras de Huckleberry Finn de Mark Twain, uno de los libros más atacados de la historia por la forma en que se retrata a la gente de color.

En Estados Unidos hay libros que han sido retirados de las bibliotecas escolares o colocados en anaqueles de acceso restringido y sólo se permite que los lea el menor que tiene permiso de sus padres o tutores. Hay grupos de padres que, al querer involucrarse directamente en la educación de sus hijos, se sienten con el derecho de escoger cuál será el material de lectura de todos los niños que asisten a esa escuela. Algunos padres buscan prohibir la lectura de una obra pues creen que exponer al niño o jóven a una idea o conducta perturbadora le da permiso de hacer lo mismo. Por otro lado, quienes se oponen a la censura creen que los lectores juveniles pueden determinar por sí mismos si los comportamientos que encuentran en un libro son o no dignos de emulación. Estos adultos creen que  los menores aprenden a tomar decisiones basadas en los valores que los padres les enseñan y que, además, la censura coarta la libertad intelectual. Lo más importante es que ningún grupo o individuo tiene el derecho de imponer sus estándares morales o literarios a otros que no concuerdan con ellos.

El problema de la intolerancia no se resuelve prohibiendo un libro con estereotipos: es mejor leerlo para detectarlos y hablar de ellos abiertamente. Al prohibir, ocultar o limitar la lectura de una obra se atenta contra el libre flujo de ideas y, aunque circulen libros que a uno le pueden parecer terribles por su contenido, es preferible que no se difundan de manera clandestina pues resulta peor el daño que puedan ocasionar.

Las quejas y razones para prohibir un libro son muy diversas y van desde las absurdas hasta las que pueden parecer justas y razonables. Algunas denuncias no han pasado a más. Otras han logrado restringir el acceso a libros que un grupo minoritario considera no apto para mentes inocentes y maleables. En lo que se refiere a novelas contemporáneas para adolescentes, donde se llegan a tratar temas como las relaciones sexuales o la prevención de la drogadicción y el alcoholismo, algunos adultos intentan prohibirlos pues creen que permitir su lectura es dar licencia a los jóvenes para convertirse en “viciosos” sin tomar en cuenta que en estos libros pueden encontrar soluciones y respuestas a situaciones similares que les suceden en la vida real.

Entre los muchos cuentos o libros que en algún momento se han tratado de censurar en Estados Unidos están La bella durmiente (por ser violento), ¿Dónde está Wally? (por enseñar el pecho desnudo de una mujer), y Las brujas de Roald Dahl (por incitar a los niños a practicar la brujería). En un colegio se llegó al grado de exigirle a la bibliotecaria que le pintara calzones al niño desvestido del clásico de Maurice Sendak In the Night Kitchen y, en otra escuela, que dibujaran cobijas a las ilustraciones de unos bebés desnudos. A la lista se puede agregar Blanca Nieves (por inmoral pues vive con siete enanos) y los libros de Harry Potter (que han logrado que millones de niños que no leían se convirtieran en lectores) por encaminar a los niños hacia el satanismo, la brujería y la superchería. También hay obras que han sido vedadas porque en ellas se habla de la homosexualidad. Una de ellas es el libro álbum Tres con Tango, de Justin Richardson y Peter Parnell y con ilustraciones de Henry Cole. El libro narra cómo una pareja de pingüinos machos empollan un huevo y, al nacer Tango, forman una familia. La derecha lo atacó ––y lo sigue atacando–– por ser considerado un tema homosexual.*

Siempre habrá gente que encuentre material ofensivo en lo que lee y es casi imposible dar con un libro que guste a todos. Entonces, cabe preguntarse, ¿qué es mejor, producir nada más literatura esterilizada y color de rosa donde se trata de darles gusto a todos? No tiene nada de malo que los más pequeños lean este tipo de libros: es más, es recomendable, pues el final feliz les da seguridad y tranquilidad. Pero, al ir creciendo y madurando, ¿se puede mantener al lector en la ignorancia de temas de la vida real o conviene abrirle los ojos ante ellos ya que en la lectura puede encontrar posibles soluciones a problemas y situaciones afines? Y, lo más importante, ¿quién tiene derecho de seleccionar y censurar? En el seno de la familia, los padres son los únicos que lo tienen mientras sus hijos sean menores. Pero, ¿tienen derecho de imponer sus valores y gustos al resto de la gente con quien entran en contacto? En la escuela, ¿los directivos y maestros deben escoger el material de lectura según sus gustos o basados en el conocimiento de sus alumnos o escogerlos según pautas y criterios escolares o de acuerdo a lo que exigen los padres de familia? La escuela o grupo de padres, ¿tiene derecho de forzar una elección dentro y fuera de la institución? Al responder, téngase en cuenta que la línea entre seleccionar y censurar es muy tenue.

Los padres deben y tienen la responsabilidad de guiar a sus hijos y sólo a estos. Cuando se encuentra material que presenta estereotipos, ¿no es mejor hablar del tema para mostrar lo equivocado de esa postura y así no fomentarla en los niños? El maestro, a su vez, puede aprovechar estos temas para discutirlos de manera libre.

Con esto, se busca que los lectores juveniles se conviertan en individuos pensantes, creativos, imaginativos y críticos y no en lo contrario: personas pasivas que reciben todo sin cuestionamientos.



(*La American Library Association (ALA), que defiende el derecho a la libre lectura, tiene una extensa lista de libros que han sido atacados, por diversas razones, a través de los años. Entre ellos están El diario de Ann Frank; Annie on my Mind, de Nancy Garden; Un puente a Terabithia, de Katherine Patterson; El guardían entre el centeno de J. D. Salinger y la trilogía de Philip Pullman Sus materiales oscuros.  Se puede consultar en  http://www.ala.org/bbooks/ )



The Fine Line Between Selecting and Censoring

By Judy Goldman



Censorship is, indeed, a controversial theme. Should or shouldn't a book be prohibited? In that case, who has the right to do so and who doesn't?

            When speaking about books for young readers there are, generally, two sides. One rejects it completely, because it believes that kids and young adults should be exposed to a great variety of information which will teach them to be open, imaginative, respectful, and critical, and another that is in favor of it because it thinks that kids, no matter what their age, have to be protected from, according to their particular criteria, the "bad" things in life.

            In the US, where there are many documented complaints and cases (which is different from what happens in Mexico), censorship of kid's books can come from any position in a varied political and social spectrum but generally they are from either the extreme right, where anything that is perceived as being against religious or moral values has to be removed or prohibited; or from liberal left wing groups who wish to remove or limit access to books with racial and sexual stereotypes that keep intolerance alive but in an unequivocal way, with no explanations and, occasionally, without taking into consideration the social reality that, though it cannot be justified, was present in the time when many of the books now considered classics were written and published. This is, for instance, what happens with The Adventures of Huckleberry Finn, by Mark Twain, one of the most attacked books in history because of the way black people are portrayed in it.

            In the USA there are books that have been removed from school libraries and placed in restricted access shelves where only those who have permission from their parents or guardians can read them. There are groups of parents who, wishing to involve themselves directly in their children's education, feel that they have a right to decide what reading matter is good for all the kids in a school. Some parents look to prohibit the reading of a book because they feel that exposing a child or adolescent to a disturbing behavior that will give the reader permission to do the same. On the other hand, those who oppose censorship believe that young readers can determine, on their own, if the behavior they find in a book should or shouldn't be copied. These adults believe that youngsters must learn to make their own decisions based on the values taught to them by their parents and, also, that censorship limits intellectual freedom. What is most important is that no group or individual has the right to impose his or her moral or literary standards on others who think differently.

            Prohibiting a book with stereotypes will not solve the problem of intolerance: it is best to read it to detect and speak openly about them. Prohibiting, hiding, or limiting the reading of a book attempts against the free flow of ideas and, though there are books that can be terrible because of their content, it's preferable that they shouldn't circulate clandestinely since the damage they can cause will, most probably, be worse.

            The complaints and reasons for prohibiting a book are diverse and range from the absurd to those that appear just and reasonable. Some reports have not prospered. Others have managed to restrict free access to books that a minority consider not appropriate for innocent and pliable minds. In what refers to contemporary novels for young adults (YA), where subjects like sexual relationships and drug and alcohol addiction are treated, some adults try to prohibit them as they believe that reading them gives adolescents permission to turn into "immoral" persons without taking into consideration that, in these books, they can perhaps find solutions and/or answers to similar situations that they are experiencing in real life.

            Among the many books (and stories) that have been attacked in the USA are Sleeping Beauty (for being violent), Where's Wally? (for including a woman's naked breast), and The Witches, by Roald Dahl (for inciting kids to practice witchcraft). In a school, a group went to the extreme of demanding that a librarian draw underpants on the naked little boy who appears in Maurice Sendak's In the Night Kitchen and, in another school that blankets be drawn on the illustrations of some nude babies. You can also add to the list Snow White (for it being immoral because the princess lives with seven dwarfs), and the Harry Potter saga, which has created millions of readers, for steering children towards practicing Satanism and witchcraft. There are also books that have been prohibited because they talk about homosexuality. One of them is And Tango Makes Three, by Justin Richardson and Peter Parnell and illustrated by Henry Cole. The book tells how a pair of male penguins hatch an egg and, when Tango is born, form a family. The right attacked ––and continues to attack–– the book because it has a homosexual theme.*

            There will always be people who will find something offensive in what they read and it's almost impossible to find a book that everyone likes. So the next question is if it's better to produce only sterile and rose-colored literature where you try to please everyone? There is nothing wrong with letting the smallest ones read this type of books: in fact, it's recommendable since a happy ending gives them security and tranquility. But, as they grow and mature, should they be left in ignorance about true life themes or is it more convenient to open their eyes since, in reading about them, they can find possible solutions to problems and similar situations? And, more importantly, who has the right to selected and censor? Within a family, only the parents have that right while their children are minors. But, who has the right to impose their values and tastes on the rest of the people with whom they are in contact? In school, should the heads of school and teachers select reading materials according to their tastes and their knowledge of the students or according to standards and/or educational criteria or according to what parents demand? Does the school or group of parents have a right to force their choices inside and outside of the institution? Parents have the responsibility of guiding only their children. When they find material that presents stereotypes, isn't it better to talk about them to show that they are wrong in order for them not to be repeated? Teachers can, also, take advantage and talk about them openly. When responding, take into consideration that the line between selecting and censoring is very fine.

            With this, it is to be hoped that young readers will become individuals who think and are creative, imaginative and judicious and not the opposite: passive people who receive everything without questioning anything.

(*The American Library Association (ALA), that defends the right to free reading, has an extensive list of books that have been attacked, for different reasons, throughout the years. Among them are The Diary of a Young Girl, by Ann Frank; Annie on my Mind, by Nancy Garden, A Bridge to Terabithia, by Katherine Patterson, The Catcher in the Rye, by J.D. Salinger and Philip Pullman's His Dark Materials trilogy. The list can be consulted at http://www.ala.org/bbooks/)


miércoles, 16 de julio de 2014

Verano, un tiempo perfecto para leer/ Summer, a perfect time for reading

Ya es verano y los niños están de vacaciones. Los padres de familia buscan opciones para sus niños para que no se la pasen horas y horas conectados a la tele o jugando videojuegos todo el día. No es que no deban de ver la tele o jugar videojuegos pero hay que buscar otras opciones de entretenimiento y una muy buena es la lectura. Puede ser en silencio o compartida pues un libro leído en voz alta es una forma fantástica de estrechar los lazos familiares además de pasar un rato divertido y emocionante. Hay varias formas de conseguir los libros sea en librerías o en bibliotecas. Acudan a ellas y seleccionen con cuidado el o los libros que llevarán a casa, pues los padres son los que mejor conocen a sus hijos, y, además, tomen en cuenta la edad de ellos. Hay para todas las etapas y no hay que pasar de largo que un pequeño puede disfrutar de un cuento para niños un poco más grandes y un adolescente puede disfrutar de un libro álbum también.

Busquen libros ––novelas, poesía, cuentos y divulgación––de autores mexicanos como Mónica B. Brozon, María Baranda, Christel Guczka, Gabriela Olmos, Javier Malpica, Ana Ochoa, Becky Rubinstein, Jorge Luján, Berta Hiriart, Andrés Acosta, Raquel Castro, Antonio Ramos Revilla, Martha Riva Palacio Obón, Juan Carlos Quezadas, Toño Malpica, Gabriela Peyron, Alma Velasco, Juana Inés Dehesa, Karen Chacek, Monique Zepeda, Jaime Alfonso Sandoval y su servidora, entre otros, para que sus niños no le digan, varias veces al día ––Mamá, papá, ¡estoy aburrido!–– o que los ojos se les pongan rojos de tanto ver la tele o jugar juegos de video.

It's summer and kids are on vacations. Parents are looking for some options so that their children are not connected, hour after hour, to the TV or spending all day playing video games. It's not that they shouldn't see the TV or play videogames but there are other options of entertainment and one of them is reading. It can be silent or out loud since a book read to the whole family is an excellent way to tighten family bonds besides having a fun, thrilling time. There are several ways to get books since you can go to a bookstore or a library. Once there, carefully select a book or more, since parents are the one who know their kids better than anyone else, and also take into consideration their age. There are books for every stage and this means that a young child can enjoy a book for kids a little bit older and teenagers can be delighted with a picture book.

Look for books ––novels, stories, poetry and nonfiction–– by Mexican authors such as Mónica B. Brozon, María Baranda, Christel Guczka, Gabriela Olmos, Javier Malpica, Ana Ochoa, Becky Rubinstein, Jorge Luján, Berta Hiriart, Andrés Acosta, Raquel Castro, Antonio Ramos Revilla, Martha Riva Palacio Obón, Juan Carlos Quezadas, Toño Malpica, Gabriela Peyron, Alma Velasco, Juana Inés Dehesa, Karen Chacek, Monique Zepeda, Jaime Alfonso Sandovaland yours truly, among others, so that your kids don't tell you, several times a day, "Mom, dad, I'm bored!" or that their eyes turn red from seeing so much TV or playing so many videogames.

viernes, 11 de abril de 2014

¡Libros nuevos!/New Books!

Les presento dos libros nuevos: Vamos a comer...¡flores! y Vamos a comer... ¡bichos! Los dos fueron publicados por Ediciones SM de México. El de las flores fue ilustrado por Valeria Gallo y el de los bichos por Margarita Sada. Las fotos de los dos fueron sacadas por Ilán Rabchinskey, mi hijo. Los libros son muy divertidos pues además de algo de información, vienen las recetas. ¡Manos a la obra! Métete a la cocina y prepara algunas de ellas Te vas a divertir y luego te vas a deleitar con lo que preparaste. ¡Provecho!

Los podrás encontrar próximamente en las librerías Gandhi y las del Fondo de Cultura Económica así como en las ferias de libros.

I'm pleased to present my two new books: Vamos a comer...¡flores! and Vamos a comer... ¡bichos! One is about edible flowers and the other about edible insects found in Mexico. Both were published by Ediciones SM of Mexico. The one about the flowers was illustrated by Valeria Gallo and the one about the insects by Margarita Sada. The photos were taken by Ilán Rabchinskey, my son. The books are interesting because, besides the fun facts, there are recipes. So, get moving! Get into the kitchen and prepare some of them. You'll have fun and then you'll enjoy what you prepared.

Soon you'll be able to find them in Gandhi and Fondo de Cultura Económica bookstores and at book fairs.

miércoles, 2 de abril de 2014

Dia Internacional del libro para niños/International Day of Books for Kids

Hoy se celebra el día internacional del libro para niños en honor a Hans Christian Anderson, el autor de cuentos muy bellos como El patito feo y La sirenita. Confieso que estos dos, así como El traje del emperador, fueron de mis favoritos cuando niña pero otros me asustaban o me hacía llorar. En esos entonces, cuando Andersen los escribió, no había concesiones debido a la edad de los niños que los escuchaban y se hablaba de cosas fuertes como la muerte y la tristeza. En La sirenita, ella acaba convertida en espuma de mar y en, El soldadito de plomo, el soldado muere. Todo esto me entristecía. Además, de pequeña, traté de leer sus cuentos y algunos me asustaron mucho cuando, por ejemplo a una bruja le cortaron la cabeza y la sangre fluyó a borbotones. Aun así, se agradecen sus cuentos pues formaron parte de mi vida. Por lo tanto, celebren en grande y dénle un abrazo a un autor o a un ilustrador de libros para niños.

Today is the celebration of the international children's books day in honor of Hans Christian Andersen, author of stories such as The Little Mermaid and The Ugly Duckling. I cofess that these two stories, as well as The Emperor's New Clothes, where some of my favorites as a child but others scared me or made me sad. In those long ago day, when Andersen penned the stories, there were no concessions and talking to children about death and violence was normal. In The Little Mermaid she ends her life as foam and, in The Tin Soldier, the soldier dies. I was saddened by this. Besides, as a child, I tried to read some of his stories and was very frightened when, for instance, a witch had her head cut off and the blood flowed. Even so, I appreciate his tales and they were a big part of my life. So, celebrate in a big way and give an author or an illustrator a big hug.

lunes, 17 de marzo de 2014

Feria del libro de Bolonia/Bologna Book Fair.

La feria de libro de la bella Bolonia es la más grande que hay en el mundo en lo que se refiere a libros para niños y jóvenes. El recinto es un lugar inmenso lleno de la gente que se ocupa de crearlos, producirlos y venderlos. Iré con mi socia Rubí Juárez a conocer editores y agentes así como para estar en el stand del Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI), de la cual soy representante en Mexico. Si andan por ahí, pasen a buscarnos al stand de la SCBWI: stand A/66 en el pabellón 26. Estaremos del 24 al 27 de marzo. El stand estará lleno de libros escritos e ilustrados por los asociados además de que habrá activades como los duelos de ilustradores, que prometen ser muy divertidos.

The Bologna Book Fair is the biggest one in the world devoted to books for kids of all ages. The huge place is filled with the people who are involved in their creation, production and marketing. I'll be there with my business partner Rubí Juárez to meet editors and agents as well as to work at the booth run by the Society of Children's Book Writers and Illustrators (SCBWI) since I'm their representative in Mexico. If you're  there, come by and visit: stand A/26, pavilion 26. We'll be there from the 24th to the 27th of March. The booth will be full of books written and illustrated my members of the association and there will also be activities such as the dueling illustrators, which promise to be a lot of fun.

miércoles, 29 de enero de 2014

Quince excusas para no comprar libros para niños

Quince excusas para no comprar libros para niños

Cuando se acude a ferias de libros, uno, como autor, entra en contacto con padres de familia. Después de varios años de observar su comportamiento y actitud hacia los libros, me he dado cuenta de que, aunque hay papás de todo tipo, algunos se pueden reunir en grupos (unos grandes y otros pequeños) con características más o menos similares. Estos son algunos de los que he observado a través de los años.
Hay padres que llegan solos (sin sus hijos), se acercan a los estantes, con cariño toman los libros infantiles entre las manos, los hojean y, después de pensar un poco, deciden cuál o cuáles van a comprar. Una vez que se alejan, a veces me quedo con la sensación de que adquieren los libros para ellos mismos y me pregunto si se los prestarán a sus hijos.
Esto produce adultos contentos que, a veces, y por el qué dirán, leen estos libros a hurtadillas de otros adultos. Me divierte imaginar que sus hijos, de manera sigilosa, los extraen de los  estantes sin que sus padres los vean y, debajo de las mantas, los leen a hurtadillas de ellos.
Hay otros que escogen los libros que ellos creen que los pequeños deben leer, imponiendo su selección y en ocasiones llegando a discutir acaloradamente con ellos: ––No, hija, ese libro tiene demasiados dibujos. Tú ya eres grande, tienes seis años y debes leer algo con puras letras. Sí, ya sé que ese te gusta más pero mira, aquí está uno muy gordo, muy barato y te va a durar más. Y no me importa que llores porque este es el que vamos a comprar.
Esto generalmente produce niños reacios a la lectura así como libros no leídos y abandonados en algún oscuro rincón de la casa.
Hay otros padres que permiten que sus hijos escojan libremente lo que quieren comprar, guiándolos con la ayuda de un asesor o promotor, para así hacer una selección adecuada, una que toma en cuenta la edad, la madurez y los gustos del lector: ––¿Hijo, ese cuento es el que quieres? Se ve maravilloso, claro que te lo compro. ¿Ya escogiste otro? Ándale, ve a escoger más para que te lleves dos o tres.
Esto, felizmente, produce buenos lectores que se meten de lleno en las historias y estantes de muchos libros tanto de narrativa como de divulgación.
Luego hay gente de escasos recursos que, convencidos de los beneficios de la lectura y amantes de los libros, ahorran dinero poco a poco para que, el día que visiten la feria, puedan comprar siquiera un libro muy bien escogido para sus hijos.
Esto produce lectores contentos que atesoran los libros. Aunque sean pocos, han sido cuidadosamente seleccionados y viven en un lugar privilegiado de la casa. Han sido leídos montones de veces y compartidos entre toda la familia.
Y después están aquellos que ven a los libros de narrativa como cosas raras, especies de animales misteriosos, que no saben a cierta ciencia para qué sirven.
Durante varios años he coleccionado algunos de los pretextos que dan estos últimos, los que ni por equivocación compran un libro de ficción. Entre los más comunes y sin un orden especial, están los siguientes:
1.     Cuestan muy caro.
2.     Para qué quiero que se divierta mi hijo… mejor que lea un libro informativo para que, de paso, aprenda algo.
3.     Leer es perder el tiempo.
4.     Prefiero comprarle un juguete, aunque sea mucho más caro, porque siquiera lo usa más.
5.     No le gusta leer. Una vez le compré un libro que a mí me gusto y a ella no. Lo dejó botado por ahí y tuve que forzarla a leerlo. Por eso ya no le compro libros.
6.     Puede aprender cosas que a mí no me convienen.
7.     Se divierte igual viendo la televisión y no me cuesta nada.
8.     No tengo lugar para guardarlos en la casa. Además, se llenan de polvo y hay que limpiarlos.
9.     Los libros se rompen, se desgastan y se deshojan.
10.  ¿Un libro sin texto? ¿Para qué? No voy a comprar un libro de puros dibujitos y sin palabras.
11.  Si lee mucho, no juega con sus amigos.
12.  Se les acaban los ojos de tanto leer. ¡Imagínese! Tendría que comprarle anteojos…
13.  Cuando tenía un año le compré uno de esos libros pop-up y lo rompió en dos minutos. Por eso, aunque ya pasaron muchos años, temo que vaya a hacer lo mismo.
14.  ¡Uuuuy! Si viera cuántos clásicos le he comprado, de esos que yo tuve que leer en la escuela cuando era niña, y ni siquiera los quiso abrir. Más bien los usó para jugar. Ya sabe, construía torres y después los tiraba a pelotazos. ¿Para qué gasto comprando libros nuevos si estoy seguro que no los va a leer?
15.  ¿Para qué? Yo no leo y de todos modos me gano la vida.
Usted, ¿qué tipo de padre es?